Las Clementinas

La edificación original ubicada en la esquina de Calle Once y Avenida B, fue construida durante los años 30 del siglo pasado. Las estructuras fueron construidas sobre el foso de la muralla de la ciudad aprovechando los desniveles que permitía el espacio inmediatamente fuera de la muralla de la ciudad frente al Baluarte de Barlovento, y la contramuralla que delimitaba el foso y que precedía a la explanada.

La estructura antigua “de tres pisos, de concreto con azotea de concreto”,  fue construida por la familia de la Sra. Clementina Herrera como apartamentos de alquiler, que se mantuvo con este mismo uso a través del tiempo.  En el análisis arquitectónico, histórico y gráfico del edificio decidimos la estructura portante de concreto (vigas y columnas) que estaba intacta. De allí que la restauración de Las Clementinas buscó reutilizar estas estructuras como parte integral del diseño. Las nuevas losas internas se diseñaron utilizando un sistema de carriolas y plycem con aislamiento acústico y pisos de madera, salvo la de la terraza que se reestructuró para hacerla nuevamente de concreto.  Con esta decisión fue posible seguir la misma distribución que tenía el edificio de apartamentos de Doña Clementina, desarrollándose en planta baja locales comerciales rodeados de abundantes jardines, habitaciones tipo apartamentos en los niveles superiores y áreas comunes, todo esto coronado por una terraza abierta con una espectacular vista al océano Pacífico.

Las Clementinas está ubicada en el área más elevada hacia el oeste del Casco Antiguo, lo cual enmarca la propiedad en un bello paisaje, donde se conjugan el mar con la Panamá moderna y la Panamá histórica. Siguiendo este entorno, el eje de la restauración fue rescatar toda la esencia histórica del edificio resaltando sus detalles de herrería, los elementos de concreto visto internos y externos, elementos de madera, conservando las aperturas de aventanamientos y puertas, rescatando y reconstruyendo todos los elementos arquitectónicos presentes que reviven el esplendor original de la edificación. El concepto le dio atención especial a la recuperación y rediseño de los jardines, espacios con vegetación nativa enmarcados por tramos de la antigua muralla de la ciudad, uno de los cuales fue  utilizado durante el siglo XIX como establos, y que posteriormente se convirtió de forma permanente en jardines “para el embellecimiento de la ciudad”.

En temas de sostenibilidad ambiental nos enfocamos en las diversas maneras que se puede hacer una restauración con un alto respeto a su impacto ambiental. La intervención fue cautelosa preservando la estructura de hormigón original, reconstruyendo las losas de madera para obtener un ambiente similar al que tuvo el edificio cuando se construyó. Igualmente se estructuraron las puertas y ventanas utilizando tecnología de aislamiento termo-acústico con puertas y ventanas de madera.   En los interiores los ambientes mantuvieron su estilo clásico y fue posible recuperar muchos de los acabados históricos de las áreas comunes, como lo son las escaleras, cocinas y baños. El área comercial fue diseñada como un restaurante con un concepto del Panamá del cambio de siglo y resaltando siempre la antigüedad del edificio.  La mayor parte de la madera que se utilizó en tanto en pisos, puertas y muebles fue madera recuperada del fondo del lago Gatún o madera reciclada buscando siempre reducir la huella ambiental, algo que preocupaba muchísimo a los dueños. También se reprodujeron, con artesanos de Colombia, los azulejos de cerámica pintados a mano que habían sido destruidos con el tiempo.  Las pocas muestras de azulejos que se encontraron nos permitieron recrear espacios como el comedor privado del restaurante o rediseñar usando las mismas técnicas las duchas de las habitaciones.

El reto de toda restauración también está en el diseño y construcción de todos los equipos mecánicos necesarios para la vida hoy en día.  El tanque de agua, bombas y aire acondicionado del local comercial fueron escondidos en planta baja en una doble muralla que se realizó en el patio utilizando una servidumbre existente como vía de acceso.  Esto nos permitió recuperar y resaltar íntegramente los patios y murallas que revestían todos los espacios abiertos del proyecto.

Cabe destacar que este proyecto de restauración implicó un proceso de trabajo no solo a nivel de planos constructivos sino también en obra para poder asegurar que la restauración fuese integral en términos del método constructivo y acabados fieles al edificio original.