American Trade Hall

D urante la construcción del Ferrocarril y después del Canal por los Norteamericanos, la presencia de comercios e instituciones bancarias norteamericanas en la ciudad de Panamá fue natural y notoria.  The National City Bank of New York, institución bancaria que creció rápidamente convirtiéndose en el banco comercial más grande del mundo y tras la I Guerra Mundial, fue ampliando su operación con nuevas sucursales en las ciudades más importantes del mundo, adquiriendo en 1927 una propiedad para el establecer una de ellas, en la ciudad de Panamá.La firma de Arquitectos Walker & Gillette fueron elegidos por la entidad bancaria para diseñar su nuevo edificio en la ciudad de New York, aunque la firma se había convertido en famosa por sus edificios de estilo neoclásico; con la llegada de la era del Jazz la firma abrazó algo nuevo: el Art Deco.  Esta Arquitectura se convirtió en la imagen corporativa de la entidad bancaria en sus distintas sucursales en el extranjero y la de Panamá no fue la excepción, la distribución espacial y volumetría arquitectónica del edificio en Panamá tenía los mismos lineamientos que el de New York y de otras importantes ciudades alrededor del mundo.  En antiguo edificio del National City Bank de Panamá es un bloque de piedra de arte Moderno  con un área de atención bancaria de gran altura, amplios y esbeltos ventanales donde la iluminación natural baña completamente el espacio y oficinas administrativas en otro nivel; con una monumental entrada rematada por esculturas idealizadas de águilas que custodian el logo del banco.A diferencia de muchas otras propiedades en el Casco Antiguo, este inmueble solo tuvo un único usuario y muy pocas reformas a través de las décadas mientras funciono como sucursal bancaria, así que al intervenir el edificio para su restauración y cambio de uso fue una tarea muy interesante y delicada ya que poseía casi toda su ornamentación original en buen estado.

La propuesta de restauración para el monumental edificio del National City Bank fue transformarlo en el Centro de Convenciones del American Trade Hotel y además de contener todo el equipamiento mecánico operativo del Hotel.

El esquema de intervención tuvo como objetivos rescatar, reconstruir, rehabilitar, conservar todos aquellos elementos arquitectónicos originales internos y externos existentes  que forman la esencia del edificio con estilo arquitectónico Art Deco, adecuarlo a las exigencias modernas actuales, con la elegancia y majestuosidad de los años 30 y 40.

Toda la estructura existente de hormigón armado fue aprovechada íntegramente reforzando todos los niveles de losa existente y donde se requiriera según la nueva actividad propuesta. Se le saco el mayor partido a la distribución interna y la demolición fue sumamente puntual. Adaptar todos los sistemas mecánico, electrónicos  y de seguridad que las actividades actuales exigen en un edificio de principio del Siglo XX fue un verdadero reto para el equipo de diseño y construcción.

El profundo estudio realizado por un equipo de profesionales multidisciplinario al inmueble permitió integrar muchos elementos nuevos a los existentes, permitiéndonos desarrollar en el edificio 2 amplios salones y una terraza de eventos, cocinas, servicios sanitarios, oficinas administrativas y demás ambientes necesarios para un centro de convenciones moderno y acorde al Siglo XXI, sin perder la esencia y majestuosidad de su época.