Venir a trabajar o vivir en Casco Viejo es como estar  en una zona de guerra de algún país sitiado. Las ruidosas máquinas rompiendo las calles como ametralladoras en trinchera, los camiones y volquetes que pasan sobre todo y todos como tanques y carros de combate blindados y el personal “del barrio” que se pasea por las calles de las cuales aparentemente son dueños,  disparando piropos a cualquier “hembra” que se les cruce y fusilando a insultos y amenazas a cualquier “hombrecito” que se atreva a ponerlos en su lugar.

 

Así mismo cual país sitiado los habitantes se encierran en las mañanas y se esconden de los ruidos, el polvo, las bombas y las balas; bajo sus camas y en sus sótanos; racionalizando su tiempo para evitar la menor cantidad de salidas a ese lugar tan peligroso que es el exterior.

 

Así mismo como zona de guerra, los cascos azules de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas (en este caso UNESCO) abandona el área de conflicto y deja sus habitantes a merced de los grupos armados con dinero y maquinaria (como en Siria)  como quien diría “A la buena de Dios”.

 

Y peor aún, así mismo la población de esta área manifiesta ya signos de trastornos por estrés postraumático aún estando todavía dentro de la situación de estrés. Lo veo a diario en mis compañeros que solo hablan de lo que se vive y se experimenta aquí como si no existiera otro mundo allá afuera al igual que otros conocidos del área. Y solo por no exagerar me tome la molestia de buscar que era trastorno por estrés postraumático para que los que viven en esta situación diaria en el Casco Antiguo se auto-analicen y determinen si en verdad sienten los síntomas:

 

Síntomas persistentes de aumento de la activación, tal y como indican dos o más de los siguientes síntomas:

  1. insomnio de conciliación o de mantenimiento
  2. irritabilidad o ataques de ira
  3. dificultades para concentrarse
  4. hipervigilancia
  5. sobresaltos
  6. síntomas de ansiedad o aumento de la activación (arousal) que no existían antes del trauma

Curioso que justo despúes de esta lista en el artículo original indican que el tiempo mínimo de evolución de los síntomas es de un mes; ya en Casco Antiguo vamos para 6 meses…

Obviamente no somos los únicos en la ciudad viviendo en una zona de guerra, todo el país esta sitiado en un caos que se disfraza de orden víal, una maquinaria de transformación.

Lo más que puedo recomendar al Ministerio de Obras Publicas, al Gobierno y a la empresa Odebretch es que ponga autoridad sobre su personal y el uso del equipo de construcción, no les pido que paren la obra pero sean conscientes con los habitantes, ya que si no me equivoco esta obra es para la ciudadanía pero al  paso que van no van a quedar  muchos ciudadanos que la disfruten.